Escrito por : Álvaro Terrón 29 de diciembre de 2010

Todos sabemos que la maldita palabra más escuchada en este 2010 es el concepto de crisis. Pero el error es entender dicho concepto como exclusivo de lo económico ya que nuestras cabezas por lo general viven en nuestro quehacer diario una crisis mental y de valores. Por eso aquí os dejo mi humilde aportación para que el próximo año sea mejor que el año que dejamos atrás. La evolución siempre debe ir en alza, por eso debes saber que tu, mi lector, en 2011 vas a evolucionar. 

1. Planifica cada uno de tus días. Una persona necesita borrar de su mente todas las tareas que tiene pendientes guardándolas en un lugar específico. Así, se libera a la mente del trabajo de recordar todo lo que hay que hacer, y se puede concentrar en la efectiva realización de aquellas tareas. Además si cumples tu planificación a diario te sentirás autorrealizado y motivado.

2. Intenta ser ambicioso. Lo poco que haces a diario carece de valor comparado con lo que ignoras y no desesperas en realizar. Por eso deja la pasividad a un lado, intenta mediante una programación ser ambicioso y realizar todas tus ideas y tus sueños. Si no lo consigues, te quedará el buen sabor de boca de haber actuado bien y no de una forma pasiva y conformista esperando a que los éxitos vengan.

3. Ten en cuenta a la cantera. Los niños y jóvenes que tienes cerca de ti son los que el día de mañana tengan el país en sus manos. Por eso precupate porque cada uno de tus actos sea educativo para ellos y simplemente recuerda que no hay malas hierbas ni hombres malos, tan solo hay malos cultivadores. Lo mejor a la hora de hablar con un niño es tener siempre en cuenta su diversidad y sus emociones.

4. Muestrate seguro de ti mismo. Dar una imagen segura de uno mismo no es tan difícil como parece, lo primero que tienes que hacer es conseguir que los demás hablen de ti, da igual que esa imagen que des sea mala en un principio porque el segundo paso es conseguir cambiar tu perfil con argumentos y mostrándote seguro de ti mismo. Recuerda que todo el mundo se aparta cuando ve pasar a alguien que sabe donde va. Es mejor demostrar que mostrar.

5. Piensa, es gratis. Así Joaquin Lorente titulaba uno de sus mayores éxitos literarios. El día a día es intenso a menudo y no tenemos tiempo para pensar en nuestra acciones y las consecuencias que estas pueden traer a corto y largo plazo. Es útil realizar un DAFO para valorar y preferir determinados modos de actuación.

6. Abandona el tabaco. Casi la única labor buena de la última legislatura en nuestro país es la Ley Antitabaco. Por eso aprovecha, y si estas pensando en dejar de fumar, este es el momento. Si ni siquiera te los has planteado tienes un serio problema y tu familia también. No hay derecho que las personas que tienes cerca y quieren mantener hábitos favorables para la salud no los mantengan por tu culpa (esto es aún más grave si no tenemos en cuenta el punto 3).

7. Actúa con asertividad. Hace tiempo aprendí que en la mayoría de los casos conseguirás destacar más en la vida si te adaptas a cada una de las personas con quien la compartes en vez de querer que los demás se adapten a ti. Con esto consigues una pluralidad en tu persona y además dar una imagen de persona correcta en todos los ámbitos.

8. Aprende de forma transparente. Aquel que consigue esto es capaz de adaptarse a la diversidad de nuestros tiempos. Aunque aprendas y te eduques casi sin querer para mejorar tanto en tu vida profesional como personal es conveniente documentar tus progresos de forma escrita para ser consciente de ellos.

9. Riega tus ideas. Todos tenemos ideas magnificas que se pueden llevar a cabo, y cuando digo todos también me refiero a ti. Las ideas son como las plantas, crecen cuando las riegas. Por lo tanto sientete motivado por cada una de ellas y muestralas a tu entorno más cercano o incluso en Internet, ya que el mundo tecnológico nos permite el intercambio de ideas y la ilusión no se crea ni se destruye, se intercambia.

10. Haz que tus días parezcan cortos. Si te mantienes activo siempre tendrás esa percepción de que el día se te ha pasado de forma fugaz. Cuando no se le pone intensidad a las cosas que realizamos el tiempo puede hacerse eterno. Hablando mal y pronto y para concluir, metete en todos los saraos que puedas, los resultados de estos días cortos siempre serán favorables.

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