Escrito por : Álvaro Terrón 23 de enero de 2014

Mucho se habla ultimamente de como las ayudas estatales para libros de texto van a caer un 40% para el próximo curso. Por un lado, estarán los más críticos que dirán que esto hace que descienda la calidad de la enseñanza. Yo por otro lado, y sin animo de apoyar decisiones políticas de un color u otro, creo que las Comunidades Autónomas y sus respectivos centros educativos deben aprovechar este hecho para decirle un "arrivederci" a los libros de texto.

Para ello sostengo las siguientes seis razones por las que conviene eliminar los libros de texto de las mochilas de nuestros niños y niñas:

1. Son caros.

De todos es sabido el precio de los libros de texto. Cuando comienza el curso, las familias tiemblan y sus carteras se esconden por miedo a quedarse vacías. Además un estudio de Anele titulado "evolución de los precios de los libros de texto" demuestra que aumentan su precio cada vez más. Por lo tanto esta primera razón es económica más que educativa, ya que desgraciadamente es lo que más importa hoy día a las familias.

2. Adormecen.

Los libros de texto adormecen tanto a alumnos como a profesores. A los primeros porque los ven como sus enemigos. Y esto es medio normal porque tienen que cargar con ellos a las espaldas y en la mayoría de los casos si no memorizan gran cantidad de los textos que contienen "fracasan" educativamente. Conclusión, el educando termina odiando aquel material que le adormece. Por otro lado, las editoriales se han encargado en los últimos años que los libros de texto faciliten la vida al profesor, para ello incluyen todo tipo de recursos con los que el profesor practicamente no tiene que hacer nada. Por lo tanto, el profesor se estanca y no tiene motivación por ser creativo o aprender nuevas técnicas de enseñanza-aprendizaje.

3. No se sitúan en un contexto cercano.

Jirafas, leones, osos hormigueros y tucanes. Pero, ¿qué hay del pájaro que se encuentra en el parque de debajo de la casa de los niños?. Esta muy bien aprender y conocer los tipos de animales existentes en el mundo, pero es mucho mejor empezar por un contexto más próximo al alumno. El de los animales es sólo un ejemplo de lo que nuestros libros de texto contienen, pero estoy seguro de que les vienen muchos más ejemplos a la cabeza. Las editoriales españolas trabajan para incluir en sus libros un tema o dos en el que se habla de la Comunidad Autónoma del alumno pero quizás no son suficientes o al menos en los primeros niveles de enseñanza donde es muy importante que el alumno encuentre sentido al porque debe aprender ciertos contenidos.

4. Son pesados.

Y con esto no me refiero a que sean cansinos, sino que pesan y mucho. Por lo visto según diferentes fuentes, el peso de la mochila de un alumno o alumna duplica el peso aconsejado por cualquier especialista en salud. Ojo con esto no quiero decir que cuando vayas a recoger a tu hijo o hija al colegio le cojas la mochila para que no haga esfuerzos. Si empezamos por este tipo de cosas, estaremos malcriando a nuestros pequeños, ya que deben ser autónomos cuidando de sus cosas y aprender que todo en esta vida conlleva un esfuerzo extra. Debes ayudar a tu hijo, pero dándole la caña, nunca cometas el error de pescarle los peces. Bastante tienen con que les hagas el bocadillo para el recreo como para que encima les lleves su mochila.

5. Los libros digitales ya esta aquí.

Con libros digitales no me refiero a escanear el libro de texto. Las editoriales deben currarselo y debemos ponerlas a prueba para ver si se consiguen adaptar a la nueva era en la educación. De no ser así la solución es fácil, hay infinidad de herramientas libres y gratuitas para que los profesionales de la educación creemos nuestros propios materiales.Además utilizando libros digitales, quitamos peso a las mochilas, sacamos a los alumnos de su adormecimiento y a la larga conseguimos un ahorro sustancial economicamente hablando.

6. A la editorial no le suele importar la educación, sino el dinero.

Es algo legitimo, las editoriales son empresas, y cualquier empresa busca beneficios. Tienes la prueba en que cada año sacan una edición de un libro cambiando tan solo la portada y dos o tres fotos del interior. Como a los profesionales de la enseñanza lo que nos preocupa es precisamente la educación, debemos utilizar en nuestras aulas materiales propios o de otros compañeros de profesión. Te parecerá impresionante, pero pensar nuevas actividades es gratis. Ni que decir tiene que los propios alumnos pueden darnos su opinión e incluso proponer nuevas tareas. Si fomentas cosas de este tipo habrás conseguido dos grandes objetivos: eliminar los libros de texto y adaptar el rol docente a los nuevos tiempos.

Lea también >  "¿A que huele tu clase? El maestro como ambientador"

{ 11 comentarios...lealos y comente usted mismo aqui }

  1. Me parece que tienes mucha razon en tus comentarios ademas ya en pocos años la tendencia que se viene es desaparecer el uso de papel y esto tambien tiene mucho que ver con la parte ecologica excelente tu articulo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojala la tendencia sea eliminar el mal uso del papel y no el uso del papel sin más. El papel aun nos da autonomia en determinados casos y lo digital puede estar sujeto a determinadas contingencias. Incorporar el usode lo digital, sí, es más que adecuado, pero no la eliminación de nuestras aptitudes hacia el papel. Las cosas, digitales o analogicas, no son malas en si mismas, sino cómo se usen

      Eliminar
  2. Añado una razón más. Quitan tiempo para que en la clase se puedan realizar las actividades que de verdad educan.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por vuestros comentarios, la verdad es que esas son las 6 razones que se me vinieron a la cabeza a la hora de escribir el articulo, pero no me cabe duda que como decis, tenemos más razones aún para no utilizar los libros de texto.

    ResponderEliminar
  4. Acuerdo en algunas. Pero creo que los libros todavía no han muerto. La mayoría de los niños no tienen acceso a las nuevas tecnologías. Sobre los costos; hay familias que gastan en cosas superfluas. Sobre el peso, con una mochila con ruedas se soluciona.

    ResponderEliminar
  5. Hace más de quince años (aún no existía el e-book), yo proponía hacer los textos por fascículos. La variedad, la novedad, el poco peso y lo práctico de su uso, invitan mucho más al alumno. Ya sé que con alumnos mayores a veces hay que tener presente el tema uno o el tema X junto con otros temas en algunas asignaturas.
    Existe un tipo de niños que necesitan ese elemento material, plástico, manipulable,...

    ResponderEliminar
  6. Caramba como mami y profesora te aopoyo ens tus razones y si nos vamos a poner supongo que si t odos vamos con las nuevas TIC y queremos que nuestros niños se adapten a su tiempo no nos queda de otra que hacerlo asi creo que las editoriales temblarian si todos nos fueramos directos a los e-books nuestros niños ganarían en salud y los bosques no se esquilmarian...por otro lado las editoriales tendrían que adaptarse y te considerarían su enemigo público...

    ResponderEliminar
  7. Yo creo que el dedo no hay que ponerlos en las nuevas tecnologías solamente, sino en el estímulo para el profesor y para el alumnado que se basa no en partir de los conocimientos que te dicen que aprendas sino en aquello que tú quieras averiguar. Si las TicS se convierten en el mismo tipo de herramienta que el libro de texto, pero digitalizado, seguirá siendo una herramienta más moderna, pero no pondrá el dedo en la llaga de a educación. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo, de hecho no he querido centrar el articulo en ningun momento en la utilización de TIC para que no se mal entendiera. Un saludo y muchas gracias por leerme. :)

      Eliminar
  8. Encantado con el artículo, el libro de texto debe ser un material complementario para el profesor (ni eso para los alumnos), pues limita el proceso de enseñanza-aprendizaje y en ese lugar cualquier persona sin titulación alguna podría ejercer cómo maestro. Jamás he tenido un docente que no utilizase el libro de texto como guía única y hegemónica, esto junto a otros motivos han desembocado en mí, un espíritu anti libros de textos total.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  9. Alvaro, estoy de acuerdo en parte, pero las realidades en los distintos paises no son todas iguales, lamentablemente. En Argentina, la realidad es que el libro sigue siendo el material educativo principal, debido a los costos de la tecnología, el costo de los servicos de Internet y la mala calidad de las conexiones, el poco apoyo que los establecimientos educativos le brindan al Área Informática, etc, etc, etc. He tratado de implementar una experiencia piloto, con apuntes digitales, pero me encontré con que los alumnos, incluyendo los padres, piden el material en papel, con lo que termine sacando fotocopias.

    ResponderEliminar


¿Eres docente?

- Copyright © EducaTerrón - Blog de Educación de Álvaro Terrón - Blog de opinión de Álvaro Terrón